El fiscal general de Chihuahua, César Jáuregui, renunció este lunes a su cargo en medio de la polémica por la incursión de agentes de Estados Unidos en territorio mexicano y su muerte tras un operativo.
El ahora exfuncionario admitió que hubo omisiones tanto en la información como en la gestión institucional del caso relacionado con agentes de la CIA.
“Esta omisión vulneró los mecanismos de control y comunicación que, como titular de la Fiscalía, tenía la obligación de garantizar”, señaló.
Jáuregui asumió la responsabilidad política por las fallas y reconoció que la información difundida inicialmente fue inconsistente, lo que derivó en investigaciones internas.
El ex fiscal lamentó que estos hechos hayan opacado la destrucción de uno de los laboratorios de drogas más grandes en la historia del país, considerado un golpe relevante contra el crimen organizado.
No obstante, subrayó que los resultados en materia de seguridad no pueden lograrse al margen de la ley.
“La exigencia en la lucha contra el crimen no puede justificar actuaciones fuera del marco legal”, afirmó.
Por ello, sostuvo que su renuncia busca permitir que las investigaciones avancen con autonomía, rapidez y exhaustividad, además de contribuir a restablecer la confianza pública.
“Confío en que esta decisión fortalecerá la disciplina institucional, mejorará los controles internos y preservará la integridad de las operaciones legítimas contra la delincuencia”, agregó.
Jáuregui asumió el cargo en enero de 2023, por lo que permaneció poco más de tres años al frente de la Fiscalía estatal.


