Tras el asesinato del dirigente limonero Bernardo Bravo Manríquez en Michoacán, el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, aseguró que la estrategia nacional de seguridad impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum “está funcionando” y que los avances “son medibles”.

“Cuando presentamos los avances de la estrategia que encabeza la presidenta Sheinbaum, no decimos que ya no haya delitos o hechos lamentables como los ocurridos en varios estados del país”, señaló el funcionario al ser cuestionado sobre el homicidio del empresario y líder agrícola.

De acuerdo con García Harfuch, los homicidios dolosos han disminuido en un 32 por ciento, lo que representa 27 muertes menos cada día, según los indicadores que maneja la dependencia.

Durante su comparecencia ante el Senado como parte de la glosa del Primer Informe de Gobierno, el secretario destacó que se han asegurado cantidades sin precedentes de drogas, armas y laboratorios clandestinos, además de un trabajo coordinado con las fuerzas estatales.

“Más de mil 500 laboratorios destruidos por el Ejército y la Marina. Todos los días trabajamos en conjunto con las entidades federativas; los miles de detenidos son resultado de esa coordinación”, subrayó.

Cuestionado sobre cómo calificaría la estrategia de seguridad, el titular de la SSPC respondió con firmeza:

“Está funcionando. Los resultados son medibles, las cifras en materia de seguridad siempre son muy medibles.”

El funcionario sostuvo que el Gobierno Federal continuará avanzando hacia la pacificación del país, y que el primer año de la administración arroja un saldo positivo respecto al inicio de la gestión.

Asimismo, destacó avances en el combate al robo de combustible.

“Desde marzo iniciamos una de las investigaciones más fuertes. Logramos el aseguramiento histórico de millones de litros de diésel y, meses después, se cumplimentaron las órdenes de aprehensión correspondientes. Así será en todos los casos”, puntualizó.

Finalmente, García Harfuch enfatizó que la disminución de los índices delictivos y la desarticulación de organizaciones criminales son producto del trabajo coordinado entre fuerzas federales y estatales.

“Cuando no hay detenciones, no pueden bajar los delitos”, concluyó.

Con información de Reforma