Lo que debía ser una tarde de juego para una niña de apenas 9 años terminó convertido en un nuevo episodio de polémica y señalamientos contra la actuación de la policía municipal, luego de que elementos aseguraran la cuatrimoto en la que la menor se divertía por supuestamente “levantar mucha polvadera”.

De acuerdo con la denuncia de la madre, la niña se encontraba jugando junto con otros menores en un predio baldío de la colonia San Antonio, un espacio que desde hace tiempo es utilizado por la niñez de la zona para actividades recreativas. No había tránsito vehicular, ni riesgo para terceros, ni afectaciones visibles más allá del polvo propio de un terreno sin pavimentar.

Pese a ello, los policías intervinieron y retiraron el vehículo, una acción que rápidamente desató una ola de críticas en redes sociales, donde ciudadanos cuestionaron el criterio y las prioridades de las autoridades. “¿De verdad ese es el problema que hay que atender?” y “¿Quitarle su cuatrimoto a una niña mejora la seguridad?” fueron algunos de los comentarios más repetidos.

La indignación creció aún más cuando se dio a conocer que los oficiales levantaron una infracción a nombre de la menor, argumentando la falta de licencia de conducir, un acto que para muchos raya en lo absurdo y evidencia una aplicación rígida y descontextualizada de la norma.

Hasta el momento, el Mando Único Policial, encabezado por Salvador Alejandro Rivera Rivera, no ha emitido una postura oficial que explique los motivos de la medida ni justifique la actuación de los elementos.

Mientras tanto, la familia afectada y numerosos ciudadanos consideran el hecho como un abuso de autoridad y exigen explicaciones, así como mayor sensibilidad por parte de la corporación, especialmente cuando se trata de menores y situaciones claramente recreativas. El caso reabre el debate sobre las verdaderas prioridades en materia de seguridad pública y el uso del criterio policial en contextos sociales cotidianos.