Este miércoles 13 de noviembre, miles de usuarios mexicanos de la plataforma de apuestas bet365 reportaron la caída total del sitio web y su aplicación móvil, luego de que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda, en coordinación con el Gabinete de Seguridad, ordenara el bloqueo de 13 casinos físicos y digitales por presunto lavado de dinero, transferencias internacionales irregulares y operaciones ilícitas.
La medida afecta directamente a bet365.mx, operado en México por Ganador Azteca S.A.P.I. de C.V., filial de Grupo Salinas y TV Azteca, cuya licencia de operación otorgada por la Secretaría de Gobernación (SEGOB) estaba vigente hasta 2026. Sin embargo, tras la investigación de la UIF, dicha licencia ha sido suspendida, dejando a miles de apostadores en incertidumbre sobre sus fondos, apuestas activas y retiros pendientes.
En redes sociales, las quejas se multiplican. Usuarios como @RvLay en X denuncian tener más de $100,000 pesos “atorados” en la plataforma, mientras otros reportan que la app no carga, aunque el sitio web aún permite acceso parcial desde navegadores de escritorio. Downdetector registró un pico de reportes de fallas desde la noche del martes, coincidiendo con partidos de la Liga MX y la NFL, momentos de alta actividad para los apostadores.
Grupo Salinas respondió al bloqueo acusando una “persecución de Estado” contra Ricardo Salinas Pliego, señalando que sus filiales “cumplen cabalmente con los requerimientos legales” y que el uso del aparato gubernamental para sancionar sus operaciones es “autoritario e infundado”.
👋 #BET365 despidiéndose de México con lana de todos pic.twitter.com/f4o010Eu5H
— Nación Norteña (@NacionNortena) November 13, 2025
Mientras tanto, usuarios exigen respuestas urgentes por parte de bet365, PROFECO y SEGOB. La falta de comunicación oficial por parte de la plataforma ha generado pánico entre apostadores, quienes temen que sus ganancias y depósitos estén en riesgo definitivo. En foros y redes, se exige transparencia, garantías de devolución y claridad sobre el futuro de las operaciones.
Este caso pone en evidencia la fragilidad del ecosistema de apuestas digitales en México, donde el juego responsable se ve comprometido cuando el sistema falla estrepitosamente.
La suspensión de bet365.mx no solo afecta a jugadores ocasionales, sino a una comunidad entera que ha construido rutinas, ingresos y hasta estrategias financieras alrededor de la plataforma.
En México, el mercado de apuestas en línea ha crecido exponencialmente: según datos de la consultora Statista, se estima que para 2025 el sector superaría los 2,000 millones de dólares en valor, con bet365 como uno de los actores dominantes.
La falta de regulación clara y la dependencia de licencias otorgadas por la SEGOB han generado un vacío legal que ahora se vuelve evidente. Mientras tanto, la PROFECO ha recibido decenas de quejas formales en las últimas 24 horas, y algunos despachos legales ya preparan acciones colectivas para exigir la devolución de fondos congelados.
Expertos en derecho financiero advierten que, si bien el Estado tiene la facultad de intervenir ante sospechas de lavado de dinero, también debe garantizar mecanismos de protección para los usuarios finales. “No se puede castigar al consumidor por las irregularidades de los operadores”, señala una fuente consultada.
Por ahora, el futuro de bet365 en México es incierto. La plataforma permanece inaccesible para la mayoría de los usuarios, el soporte técnico guarda silencio, y las autoridades no han emitido un comunicado detallado sobre los pasos a seguir. Lo que sí queda claro es que el caso marca un antes y un después en la relación entre el Estado mexicano y las casas de apuestas digitales.



