Muy puntual, pero el reloj no tanto, el alcalde de Ramos Arizpe, Tomás Gutiérrez Merino, decidió iniciar la mañana con un recorrido sorpresa… y con cámara en mano. A través de una transmisión en vivo en sus redes sociales, el edil realizó una visita de supervisión por las instalaciones de la presidencia municipal, solo para descubrir que no todos los funcionarios compartían el mismo entusiasmo madrugador.
Eran las 8:06 de la mañana cuando el alcalde llegó a los recién estrenados módulos de atención ciudadana, los cuales —nuevos, relucientes y silenciosos— aún no contaban con personal atendiendo. Con buen humor, pero con ojo clínico, comentó que al parecer algunos trabajadores habían decidido extender la siesta un poquito más de lo permitido. El “reporte mañanero” no se hizo esperar.
El recorrido continuó por el área de Servicios Concesionados, donde el personal ya se encontraba en funciones, aunque la oficina principal seguía sin su capitán al mando. Entre risas y comentarios relajados, el alcalde anunció que su titular también se sumaba a la lista de los que llegarían tarde al pase de lista informal del día.
Exhibe alcalde de Ramos Arizpe a funcionarios impuntuales
— Nación Norteña (@NacionNortena) January 5, 2026
Muy puntual, pero el reloj no tanto, el alcalde de #RamosArizpe, Tomás Gutiérrez Merino, decidió iniciar la mañana con un recorrido sorpresa… y con cámara en mano.
A través de una transmisión en vivo en sus redes… pic.twitter.com/IELkLrUVFF
Más adelante, en Desarrollo Rural, la escena se repitió: trabajadores presentes, directora ausente. Ahí, el alcalde solo pudo agregar una “tachita más” a la jornada, dejando claro que la puntualidad también es parte del servicio público.
Así, entre bromas, observaciones y una transmisión que terminó tan rápido como empezó, el alcalde dejó un mensaje claro pero bien humorado: en Ramos Arizpe, el trabajo comienza temprano… y el despertador no tiene botón de “cinco minutitos más”.



