El Primer Concurso de Grabado Día de Muertos: Tradición y Memoria, impulsado por Casa Amores Alameda con iniciativa de Edith Leija — curadora y gestora cultural — y Kahori Moreno, contó con una destacada participación de jóvenes creadores y reunió propuestas que exploraron la ausencia, el recuerdo y los vínculos que permanecen más allá de la muerte.
El jurado estuvo integrado por tres artistas visuales con distintas trayectorias y experiencias dentro de la gráfica: Karla Rangel, reconocida recientemente con un apoyo del programa federal de estímulos a la creación artística; Judith Fragoso, docente de grabado en la Facultad de Artes Plásticas, quien actualmente cursa estudios de maestría y realizó una residencia de investigación en Austin, Texas; y Celic Vélez, egresada de la misma institución y beneficiaria del Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico 2026 (PECDA).
Las obras participantes sobresalieron tanto por su calidad técnica como por la diversidad de aproximaciones conceptuales al tema de la muerte, demostrando que el grabado continúa siendo un medio vigente en la expresión artística. Tras la deliberación, el primer lugar, acompañado de un premio de 2 mil pesos, fue otorgado a Daniela Yacunah Melo Aparicio, por su obra “Anhelos vueltos sueños”, una xilografía que destacó por su ejecución técnica, composición y profundidad emocional. Daniela realizó esta estampa como un homenaje a su abuela y a su gata, dos pérdidas recientes que siguen apareciendo en sus sueños.
El certamen también reconoció con menciones honoríficas a Samantha Sánchez y Kahori Moreno, cuyas propuestas destacaron entre las obras participantes.
Una tradición gráfica que permanece viva
Desde finales del siglo XIX y principios del XX, la gráfica popular encontró en las calaveras de José Guadalupe Posada uno de sus elementos más famosos y reconocibles. Las imágenes de las calaveras cargadas de humor, crítica social e ironía, contribuyeron a construir un lenguaje visual que continúa formando parte del imaginario colectivo mexicano.
Más de un siglo después, nuevas generaciones de artistas siguen recurriendo a la gráfica para explorar sus inquietudes. Concursos como Día de Muertos: Tradición y Memoria representan una oportunidad no solamente para promover la producción artística, sino también para fortalecer los espacios de exhibición, encuentro y reconocimiento de los creadores locales.








