El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció este jueves sanciones contra seis miembros de la familia mexicana Hysa y una persona adicional, acusados de utilizar una red de casinos y restaurantes en México, Canadá y Polonia como fachada para lavar dinero proveniente del Cártel de Sinaloa.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) calificó la acción como una medida coordinada con el gobierno de México, con el objetivo de cortar los flujos financieros del narcotráfico a través del sector de los juegos de azar. “Nuestro mensaje a quienes apoyan a los cárteles es claro: tendrán que rendir cuentas”, declaró el subsecretario del Tesoro, John K. Hurley.
De acuerdo con las autoridades estadounidenses, el Grupo de Crimen Organizado Hysa (HOCG) —encabezado por Luftar, Arben, Ramiz, Fatos y Fabjon Hysa— habría utilizado su control sobre diversos negocios, principalmente casinos y restaurantes, para blanquear ganancias del tráfico de drogas, presuntamente en colaboración con operadores del Cártel de Sinaloa.
Red internacional de lavado
Luftar Hysa, considerado el líder del grupo y con operaciones entre México y Canadá, habría trabajado junto con familiares y una persona no identificada en Estados Unidos para mover grandes cantidades de dinero en efectivo entre ambos países.
El Tesoro señaló que los Hysa emplearon entidades con sede en Europa y Norteamérica para ocultar el origen ilícito de los fondos. Entre las empresas señaladas se encuentran Entretenimiento Palmero, Diversiones Los Mochis, Hysa Forwarders, Rosetta Gaming, Grupo Internacional Canhysamex y Cucina del Porto, todas con sede en México, así como Hysa Holdings Inc. (Canadá) y Rosetta Gaming SP ZOO (Polonia).
El ciudadano mexicano Gilberto López López y la albanesa Eselda Baku, hija de Ramiz Hysa, también fueron incluidos en la lista de sancionados por actuar en representación de las empresas del grupo.

Coordinación con México
El anuncio del Tesoro se produjo un día después de que el gobierno mexicano informara la suspensión de operaciones en 13 casinos investigados por lavado de dinero, aunque no aclaró si dichas acciones están relacionadas directamente con el caso Hysa.
Uno de los grupos empresariales afectados, Grupo Salinas, admitió operar dos de los establecimientos inspeccionados y negó cualquier vínculo con actividades ilícitas.
Bloqueo de bienes y restricciones financieras
Con la medida, todos los bienes e intereses de los sancionados que se encuentren bajo jurisdicción estadounidense quedan bloqueados y deberán ser reportados a la OFAC. Además, cualquier empresa con al menos 50% de participación de los designados también será congelada.
El Tesoro advirtió que las violaciones a estas sanciones pueden acarrear sanciones civiles o penales, y que las instituciones financieras extranjeras que faciliten transacciones con las personas o empresas incluidas en la lista podrían enfrentar sanciones secundarias.
FinCEN propone acciones adicionales
De manera paralela, la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN) emitió una propuesta de regulación bajo la Ley Patriota de Estados Unidos, identificando a 10 establecimientos de juego en México como focos de “preocupación primaria” por lavado de dinero.
Los casinos implicados, presuntamente operados por la familia Hysa, incluyen Midas Casino (con sucursales en Sinaloa y Sonora), Emine Casino (San Luis Río Colorado), Casino Palermo (Nogales), Skampa Casino (Ensenada y Villahermosa), entre otros.
La medida busca prohibir a bancos estadounidenses procesar transacciones vinculadas con estos establecimientos y obligar a las instituciones financieras a reforzar sus controles de diligencia debida.
Antecedentes y contexto
La familia Hysa, originaria de Albania y asentada en México desde hace dos décadas, ha negado públicamente tener nexos con el crimen organizado. Sin embargo, funcionarios del Tesoro aseguraron que el grupo opera bajo el consentimiento del Cártel de Sinaloa, aprovechando su influencia en el sector de casinos y restaurantes de lujo.
“Estados Unidos y México están trabajando juntos para combatir el lavado de dinero en el sector del juego”, reiteró Hurley.
Con estas designaciones, el gobierno estadounidense refuerza su ofensiva contra las redes financieras del narcotráfico, que cada año mueven miles de millones de dólares a través de empresas aparentemente legítimas.



