Luiz Inácio Lula da Silva ganó la Presidencia de Brasil por cuarta ocasión tras vencer a su rival Flávio Bolsonaro en una segunda vuelta que se mostraba muy apretada.


Con más del 99 por ciento de los votos escrutados, el Tribunal Electoral anunció que Lula -quien pronto cumplirá 81 años- contaba con una ventaja irreversible al alcanzar 51.7 por ciento de los votos frente al 48.2 por ciento de Flávio Bolsonaro, una diferencia de 4.3 millones de sufragios.

Su triunfo rompe una tendencia en América Latina, donde un número creciente de candidatos presidenciales de derecha -aliados del Presidente estadounidense, Donald Trump- ha venido ganando elecciones, lo que ha ampliado la influencia de Estados Unidos en la región.

La victoria de Lula hace que México y Brasil, las dos naciones más pobladas de América Latina, cuenten con líderes de centroizquierda.

Asimismo, permite que la mayor economía de la región -con un Producto Interno Bruto de 2.6 billones de dólares anuales- se mantenga independiente de Estados Unidos a pesar de la presión ejercida por el aumento de los aranceles impuesto por Trump.

La victoria de Lula le otorga su cuarto mandato presidencial no consecutivo que comenzará el 5 de enero de 2027.

Esta es la primera vez, desde el fin de la dictadura militar en 1985, que el candidato que obtuvo el segundo lugar en la primera vuelta electoral termina ganando la Presidencia. En dicha primera vuelta, Bolsonaro alcanzó 47 por ciento de los votos frente a 45 por ciento de Lula, una diferencia de 2.2 millones de sufragios.

Tras esa derrota, el Presidente de izquierda se dedicó a movilizar a aquellos que no acudieron a votar en la primera vuelta como los jóvenes y el sector de la tercera edad. La participación de la jornada electoral de ayer fue de 80.79 por ciento con 3 millones de personas que no habían votado en la primera etapa.

La jornada electoral estuvo marcada por la extensión del horario de votación hasta las 19:00 horas, tras solicitudes de las campañas de ambos candidatos.

El equipo de Lula pidió ampliar la votación a escala nacional al denunciar dificultades en el transporte público que obstaculizaron el traslado de electores, mientras que la campaña de Flávio Bolsonaro solicitó más tiempo en municipios afectados por lluvias e inundaciones.