Con una participación histórica de alrededor de 15 mil mujeres, Saltillo vivió una jornada de movilización en el marco del Día Internacional de la Mujer, donde las demandas feministas estuvieron acompañadas de controversia por la presencia policial y divisiones internas entre colectivas.
La marcha, que arrancó puntualmente a las 16:00 horas, contó con un amplio dispositivo de seguridad implementado por autoridades municipales, estatales y cuerpos de auxilio. De acuerdo con información oficial, 50 elementos de Tránsito Municipal fueron desplegados para resguardar la integridad de las asistentes, mientras que 37 integrantes de la Policía Violeta acompañaron el recorrido en conjunto con personal de Protección Civil, Cruz Roja y ambulancias.
Sin embargo, la presencia de la corporación especializada en atención a mujeres generó inconformidad entre diversos contingentes. Integrantes del bloque interseccional, colectivas proaborto, así como víctimas y sobrevivientes de violencia vicaria expresaron su rechazo a la Policía Violeta, denunciando que la agrupación colocó un cerco detrás de su bloque, lo que interpretaron como un acto de vigilancia que vulnera su derecho a la libre manifestación.

Ante esta situación, las manifestantes solicitaron la intervención de personal de Derechos Humanos para garantizar la observancia y defensa de sus garantías individuales ante cualquier eventual altercado con los elementos policiacos.
División en el tramo final
Tal como se había anticipado en días previos, la movilización registró una fractura en su tramo final derivada de desacuerdos entre colectivas respecto a la participación de mujeres trans dentro de los contingentes organizados.
Por un lado, integrantes del Frente Feminista marcharon junto al contingente interseccional, que promueve un feminismo incluyente con mujeres trans, y concluyeron su participación en la Plaza Manuel Acuña, donde llevaron a cabo una toma simbólica del espacio para denunciar problemáticas como trata de personas, migración y prostitución en el Centro Histórico.
El resto de las manifestantes continuó su recorrido hacia la Plaza Nueva Tlaxcala, donde se tiene prevista la instalación de un tendedero de denuncias, un mitin y diversas actividades enfocadas en visibilizar las violencias que enfrentan las mujeres en la entidad.
La jornada transcurrió sin incidentes mayores, aunque con un clima de tensión latente entre las posturas encontradas que este 8M evidenciaron la diversidad de pensamiento dentro del movimiento feminista en Saltillo.



