El 20 de enero de 2025 podríamos dejar de conocer a Estados Unidos como lo hacemos actualmente: una nación de 50 estados, para convertirse en una potencia territorial de hasta 52 estados con la incorporación de Canadá y Groenlandia.

Desde 1959, cuando el general Eisenhower formalizó la anexión de Hawai y Alaska como estados de nuestro gran hermano del norte, no se ha visto un cambio de este tipo, aunque no olvidemos su relación colonial con Puerto Rico.

Nuestro influencer favorito, Donald John Trump, nacido en el barrio de Queens, ha dejado clara su postura de hacer “America Great Again”. Como buen empresario de bienes raíces, sus ojos están puestos en tierras ajenas, específicamente en los dos países ya mencionados. Hoy, Estados Unidos es el quinto país más extenso del mundo, pero con la hipotética anexión de estos dos territorios, pasaría a ser el país más grande del planeta, desplazando a Rusia.

Sin embargo, seamos honestos: Canadá es el hermano woke que no disfruta vivir bajo las reglas de sus padres y difícilmente querrá someterse a las normas del gran hermano. Las declaraciones de DJ Trump han sido el último clavo en el ataúd político de Justin Trudeau, quien recientemente dimitió tras nueve años en el poder como primer ministro de Canadá. Pocos años para quien muchos dicen es el hijastro del gran Fidel Castro… pero esa es otra historia.

Groenlandia, por su parte, es otro tema. Esta región, con una población de 59 mil habitantes que conocimos gracias a Luisito Comunica, es conocido como “el país más vacío del mundo”. Cuenta con sólo cuatro semáforos en su capital, Nuuk, y ha buscado su independencia de Dinamarca en los últimos años.